Cristianismo
y Humanismo.
Hace
ya unos años se publicó un libro titulado “El cristianismo no es
un humanismo” escrito por el Dr. José María González Ruiz.
Ciertamente, según se expresaba en él, el cristianismo es algo más
que un humanismo.
El
humanismo pone en el centro de su pensamiento al hombre y la dignidad
humana. Objetivo realmente deseable y muy loable. El cristianismo,
por su lado, pone en el centro de su pensamiento a Dios y a su obra
creadora, en la cual se encuentra el hombre como criatura creada por
el mismo Dios. “Amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu
alma, con toda tu mente y al prójimo como a ti mismo” dice el
Nuevo Testamento, libro de cabecera del cristiano.
El
cristianismo pone su centro de atención en primer lugar en Dios y lo
hace en su triple manifestación trinitaria: como alabanza al Ser que
ha creado todo lo existente y por tanto Padre/Madre creador, Amor
verdadero e inagotable; como Palabra (Verbo) que se hace presente en
el mundo en la figura de Jesucristo, encarnación de la gracia del
Amor de Dios; y como fuerza del Espíritu de Dios en todo lo creado,
especialmente en el hombre, como esa fuerza espiritual amorosa que
está presente en el fondo inagotable de todo ser.
En
el cristianismo se hace presente el Amor de Dios. “Porque tuve
hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, enfermo
y me visitasteis... y ellos (los discípulos) le interrogaron:
¿cuando tu tuvisteis hambre, sed...? y Él les contestó cuando lo
hicieres a uno de esos mis hermanos a mi me lo hicisteis”. Así
reza el pasaje del Nuevo Testamento donde Jesús resume el mensaje
evangélico del Amor.
La caridad es el valor fundamental del cristianismo, junto a la Fe y la
Esperanza. Y, a su vez, la caridad es considerado un valor universal y aquí
entroncan directamente con los valores del humanismo: los derechos
humanos.
El
mensaje cristiano no debe reducirse a la catequesis, las
celebraciones, los ritos o la construcción de templos. Todos estas
manifestaciones deben estar al servicio de los verdaderos valores
cristiano presididos por el Amor A Dios, a su creación y de manera
muy especial a nuestros semejantes. El cristianismo es ciertamente
algo más que un humanismo.